Paz en el mundo y fin de la violencia_
El colegio late al ritmo de un mismo mensaje: Paz en el mundo y fin de la violencia. En España, esta jornada se vive con especial fuerza en las aulas cada 30 de enero, cuando celebramos el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, una conmemoración educativa nacida en 1964 para impulsar, desde la escuela, el respeto, la tolerancia, la solidaridad y los derechos humanos. Y, como familia Punta Galea, lo hemos querido celebrar con un proyecto que ya llena el cole de sentido (y de color): “Mosaicos por la Paz”.
🎨🤝 Desde Infantil hasta Bachillerato, todo el alumnado, junto a sus profesores, ha creado mosaicos con mimo y propósito. Esta propuesta no es solo “una actividad bonita”: es aprendizaje activo en estado puro. Cuando el alumno diseña, elige símbolos, decide colores, coordina su parte con la del equipo y construye un resultado común, está entrenando habilidades esenciales para la vida: planificación, cooperación, comunicación y pensamiento crítico. Es educación en valores, sí, pero también es educación competencial, de la que deja huella porque se vive con las manos y con el corazón.
🏫🌈 Estos días, los pasillos y corredores del colegio se han convertido en una exposición viva: colores, símbolos y mensajes cercanos que hablan de no violencia, de cuidado y de comunidad. Cada mosaico es una pequeña promesa hecha en equipo… y también un espejo: nos recuerda que convivir no es “no tener conflictos”, sino aprender a gestionarlos con diálogo, con escucha, con respeto. En este sentido, conectar etapas es especialmente poderoso: cuando un proyecto une aulas y edades, crece la sensación de pertenencia y aparece un “nosotros” más grande que cualquier grupo. Eso también es cultura de paz: crear vínculos, cuidar el clima emocional y practicar una convivencia que rechaza la violencia como respuesta.
💛🌍 Gracias a la colaboración de todos, “Mosaicos por la Paz” nos recuerda que Paz es más que una palabra: es nuestra forma de estar, de mirar y de actuar cada día. La paz se construye en lo cotidiano: en cómo pedimos perdón, en cómo damos las gracias, en cómo incluimos a quien se queda al margen, en cómo frenamos un comentario que hiere, en cómo aprendemos a discrepar sin rompernos. Y por eso esta celebración importa: porque la escuela no solo enseña contenidos, también enseña a vivir con otros. Hoy, en el Colegio Punta Galea, lo decimos con un solo mensaje y muchos colores: la paz se aprende, se practica y se contagia.

















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