Por La Cuerda Floja_
Muchos de vosotros habéis jugado desde pequeños a mantener el equilibrio sobre superficies diferentes. Desde una línea pintada en el suelo a un pequeño tabique al lado de nuestra acera.
Los funambulistas ya vienen haciendo lo propio sobre un cable metálico muy tensado a cierta altura del suelo y con una vara sostenida en las manos para ayudar a guardar el equilibrio.
Y por aquello de buscar nuevas alternativas, en el siglo pasado, allá por los años 80, dos amigos escaladores comenzaron a usar cadenas y cables cercanos a los aparcamientos como diversión, pasando de un lado a otro, caminando paso a paso con cada pie para avanzar.
Nosotros en el colegio jugamos a algo parecido, se llama slackline y tiene varias modalidades dependiendo de en qué entorno se haga, a qué altura del suelo y sobre qué superficie.
En nuestro caso nos hemos ceñido a ir de un lado a otro de una cinta ancha atada a dos árboles, con flexibilidad mientras caminamos sobre ella y ¡no os asustéis!, muy cerquita del suelo.
Lo importante es la coordinación visual y motriz, el trabajo en equipo -dos compañeros nos acompañan para asegurar mayor equilibrio- y las ganas de pasarlo bien y no frustrarnos cada vez que perdemos pie.
Seguramente este verano haremos de este deporte una nueva tendencia.
¿Os atrevéis a probar con nosotros?








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